Recibido para arbitraje: 27/05/2017
Aprobado para su publicación: 14/07/2017
La práctica odontológica involucra riesgos de diversa índole que van desde accidentes con instrumental corto punzante contaminado con sangre y/o saliva, adopción de posturas inadecuadas que ocasionan lesiones músculo esqueléticas, además de factores tales como ruido, vibración, radiaciones ionizantes y no ionizantes, contacto con sustancias químicas: mercurio, ácidos y solventes, entre otros
La formación de recursos humanos en el área de la Odontología debe incluir dentro de sus prioridades la Salud Ocupacional, por lo cual los individuos en proceso de formación deben conocer las cargas, obligaciones, riesgos y sus efectos, a los cuales están sometidos durante el ejercicio odontológico así como la relación entre las condiciones y medio ambiente de trabajo con la salud y la productividad.
En respuesta a esta situación se hace necesario que la Facultad de Odontología, de la Universidad Central de Venezuela, suministre el conocimiento acerca de los aspectos relacionados con la Salud Ocupacional (riesgos, efectos, medidas de prevención).
El objetivo del presente estudio fue de evaluar el conocimiento suministrado a los estudiantes de la Facultad de Odontología, de la Universidad Central de Venezuela y en función a ello determinar la necesidad de modificar, replantear o mantener los contenidos programáticos plasmados en el Plan de Estudios referente a los aspectos de Salud Ocupacionalen la práctica odontológica.
Los resultados obtenidos evidencian que los contenidos referidos a la Salud Ocupacional dentro del Plan de Estudios aún son insuficientes e incongruentes, lo cual demuestra la necesidad de ampliarlos y lograr su inserción en el Plan de Estudios de la de la Facultad de Odontología, de la Universidad Central de Venezuela.
Palabras clave: Salud Ocupacional, Riesgos Ocupacionales, Efectos, Medidas de Prevención y/o Protección, Práctica Odontológica.
Dental practice involves risks of various kinds ranging from accidents with instrumental short stabbing contaminated with blood or saliva, inadequate postures that cause skeletal muscle lesions, to factors such as noise, vibration, ionizing and non-ionizing radiation, contact with chemical substances: Mercury, acids and solvents, among others.
In response to this situation it is necessary that it is supplied to the professional future of dentistry knowledge about aspects of occupational health (risks, effects, preventive measures).
Objective of evaluating the knowledge provided to the students of the Faculty of Dentistry of the Central University of Venezuela and in order to determine the need to modify, rethink or maintain the programmatic contents reflected in the Curriculum aspects of the Health Occupational.
The results obtained evidenced that the contents referred to Occupational Health within Curriculum are still insufficient and incongruent, which demonstrates the need to expand them and achieve their inclusion in the Curriculum of the Faculty of Dentistry of the Central University of Venezuela.
Key words: Occupational Health, Occupational Risks, Effects, Measures of Prevention or Protection, Dental Practice.
Correspondencia: [email protected]
Los resultados obtenidos en el estudio realizado en el año 20051,evidenciaron la inexistencia de contenidos congruentes con los aspectos sobre la Salud Ocupacional dentro del Plan de Estudios, la recomendación ante este contexto fue la “necesidad de conformar una asignatura que contemple los aspectos ya señalados, con la finalidad de fomentar e implementar la realización de la práctica odontológica enmarcada en el ámbito de la Salud, Seguridad, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo, en la Facultad de Odontología”.
Agrupar los contenidos referidos a la Salud Ocupacional en un bloque único dentro del Plan de Estudios vigente en la Facultad, no fue posible, sin embargo se logró la inclusión en la asignatura Microbiología el tema “Bioseguridad” y en Introducción a la Clínica el tema “Riesgos Ocupacionales”, este avance unido a la aprobación de la Normativa para la Prevención de Riesgos Laborales en la Práctica Odontológica de la Facultad de Odontología de la Universidad Central de Venezuela por el Consejo de Facultad2, permitió la configuración de un escenario más favorable, para la formación de nuestros estudiantes en el área de la Salud Ocupacional, razón por la cual se realizó el presente estudio con el objetivo de evaluar el conocimiento suministrado a los estudiantes de la Facultad de Odontología, de la Universidad Central de Venezuela y en función a ello determinar la necesidad de modificar, replantear o mantener los contenidos programáticos plasmados en el Plan de Estudios referente a los aspectos de Salud Ocupacional.
A pesar de estos logros, en el ejercicio de nuestra actividad docente en el área clínica de la Facultad, seguimos observando que la normativa no se asume como una premisa básica durante el ejercicio clínico, por nuestros estudiantes, lo cual lleva a pensar que el conocimiento teórico suministrado no es suficiente para conseguir la realización de la práctica odontológica, dentro de los parámetros de la Salud, Seguridad, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo.
Estos aspectos señalados, llevan a plantear como interrogantes de esta investigación las siguientes:
Salcedo3, en su estudio realizado en un grupo de profesionales universitarios, concluye que el suministro de información con respecto al uso de equipos de protección personal, la identificación de estresores laborales y la divulgación por parte de las Universidades de métodos seguros de trabajo contribuiría a mejorar la calidad de vida del trabajador.
Rincón4, en su investigaciónrealizada en una muestra de 162 estudiantes de Bioanálisis en la Universidad de Carabobo encontró que el 53,1% de los estudiantes señaló desconocimiento de los aspectos de la Salud Ocupacional, 90,12% manifestó la necesidad de programas de formación en Salud Ocupacional y el 93,21% señaló la necesidad de una asignatura que permita obtener un conocimiento claro sobre la salud ocupacional y los factores de riesgo, es decir la necesidad de formación en el área.
Estrada5, en su estudio del año 2.007, en relación a la aplicación de las normas de bioseguridad por los estudiantes de tercero y cuarto año de la Facultad de Odontología de la Universidad Central de Venezuela, reporta que solo el 41% de los estudiantes de tercer año y el 71% de los del cuarto año, se lava las manos antes de colocarse los guantes, mientras el 36% de tercer año y el 56 % de cuarto año se lava las manos al retirarse los guantes. Adicionalmente, señala que un alto porcentaje de los estudiantes de tercero y cuarto año no realiza la desinfección de los diferentes equipos de trabajo (mesón, sillón, bandeja, jeringa, eyector), antes de comenzar la atención de sus pacientes.
Zambrano et al6, en el año 2.007 realizaron un estudio para evaluar la carga microbiana y la presencia de patógenos como Pseudomonassp, Staphylococusaureus, Escherichiacoli y Actynobactersp, en un quirófano de la Facultad de Odontología de la Universidad de Los Andes, los resultados muestran una alta carga bacteriana en las muestras provenientes de la manguera de succión, la rejilla del aire acondicionado y la agarradera de la lámpara, concluyen señalando la necesidad de adecuar la infraestructura, evaluar las normas de limpieza y desinfección, además de implementar programas de monitoreo ambiental con vigilancia epidemiológica, para disminuir el riesgo de adquirir infecciones en la práctica odontológica, así mismo destacan la importancia de la actualización constante y el entrenamiento adecuado del personal de limpieza para aplicar los protocolos de desinfección más apropiados.
González 7, en su investigación en el año 2.008, señala que los trabajadores jóvenes es decir iniciándose en el proceso productivo, así como el personal en proceso de formación profesional (estudiantes), son los más susceptibles a contaminarse o a sufrir accidentes por impericia en la manipulación de objetos y medios de trabajo.
Barreto, Davolta, Fernández y Ferro8, en su investigación realizada en la sala clínica de infantil, del pregrado de la Facultad de Odontología de la Universidad Central de Venezuela, encontraron valores de ruido de 80dB.
Gigliali9, realizó un estudio para determinar la visión educativa del lenguaje ergonómico del docente y del estudiante de odontología en la Universidad de Carabobo, y los resultados señalan que el 50% de los estudiantes poseen los conocimientos teóricos, 94% de los estudiantes afirman que deben incluirse más contenidos sobre el tema, y el 77% no asume al docente como modelo ergonómico.
Montero10, en 1.993 investigó la reducción de accidentes de trabajo mediante el cambio de conducta de los trabajadores hacia la seguridad, encontrando que el grado de conocimientos sobre los riesgos y la forma de evitarlos, el uso de métodos activos de aprendizaje, favorece una reacción positiva y se constituye en una de las herramientas más efectivas que logra disminuir significativamente los accidentes de trabajo.
Ammon, Reichart, Pauli y Petersen11, en su estudio, realizado en un grupo de odontólogos y asistentes dental señalan que el 74% de los odontólogos y el 63% de las asistentes refirieron poseer la vacuna contra la hepatitis B, así mismo concluyeron que el uso de pantalla protectora y de guantes, no disminuye el riesgo de la hepatitis B, solo la vacuna cumple ese rol.
En el estudio realizado por Garbin et al12, en relación a la incomodidad ocupacional por el nivel de ruido producido por los equipos utilizados por los estudiantes de odontología de Aracatuba, en Brasil se encontró que los valores mínimo, medio y máximo: 70dB, 76 dB y 83,4 dB, respectivamente, muestran que la actividad no es insalubre según la normativa que establece en 85 dB el límite permitido para una actividad de ocho horas diarias, lo cual tampoco implica el uso de protector auditivo, sin embargo estos valores están por encima de los 65dB, recomendados para el logro del confort acústico, necesario en aquellos procedimientos minuciosos que requieren el máximo de atención.
Granillo, Komaid y Benito13, realizaron un estudio en la Universidad Nacional de Tucumán, en México con el objetivo de determinar la contaminación ambiental en las salas clínicas de la Facultad de Odontología y concluyen señalando que las condiciones ambientales reveladas por el estudio indican la necesidad de cumplir con las normas de Bioseguridad, utilizando todas las barreras de protección, establecer un protocolo de limpieza y ventilación de las salas clínicas, además de realizar un control periódico y planificado de las condiciones de higiene del aire ambiental con el fin de evaluar la correcta función de las medidas preventivas tomadas.
Zárate et al14,realizaron un estudio con el objetivo de conocer los contenidos de Bioseguridad en la carrera de Odontología de la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina y encontraron que el 63% de las asignaturas explicitan en sus programas teóricos los contenidos de Higiene y Bioseguridad que enseñan, en los programas prácticos, estos contenidos aparecen en el 67% de las asignaturas, del análisis de los programas de las asignaturas se puede apreciar que los términos Higiene, Prevención y las Normas del Instituto Argentino de Normalización y Certificación (IRAM), se utilizan como sinónimos de Bioseguridad. Así mismo algunos docentes manifestaron abordar los contenidos de bioseguridad, en las clases teóricas aunque sus cátedras no los tienen incorporados en los programas.
El estudio está enmarcado en una investigación de campo de carácter descriptivo y transversal.
La población está conformada por el conjunto de alumnos que asisten a las Salas Clínicas (seis) de pregrado, de la Facultad de Odontología de la Universidad Central de Venezuela, las cuales en el presente estudio se consideraron como unos conglomerados homogéneos entre sí15.
Las Salas Clínicas representan la población estudiantil, al estar conformadas éstas por alumnos de los diferentes cursos: tercero, cuarto y quinto año, se consideran homogéneas entre ellas, por ello fueron asumidas como Conglomerados.
Probabilístico Bietápico, donde cada uno de los elementos: alumnos, tiene igual probabilidad de ser seleccionado16.
Se seleccionó la muestra de los alumnos de la Sala Clínica Segundo Sur, con probabilidad proporcional al tamaño de cada curso, quedando la muestra conformada por 87 estudiantes.
Para la recolección de los datos se utilizó la técnica de Cuestionario.
Para los efectos de validación del Cuestionario en primera instancia fue realizada por tres especialistas en el área (número de ítems, contenido y redacción de las preguntas incluidas) posteriormente para el levantamiento de la información referida a los objetivos del estudio, se entrevistócomo muestra piloto, a 10 alumnos seleccionados al azar de la sala seleccionada.
Se presentan los resultados obtenidos a partir de la aplicación del Cuestionario, para evaluar el conocimiento suministrado a los estudiantes referentes a los aspectos de Salud Ocupacional en la práctica odontológica, en la Facultad de Odontología de la Universidad Central de Venezuela.
Los datos del Cuestionario se distribuyen por frecuencia y estas se transforman en porcentaje para la representación de las respuestas suministradas por los estudiantes participantes en la investigación, los resultados se presentan en tablas.
La edad de la población estudiada se encuentra entre los 20 y 37 años, la edad promedio se ubicó en 24,02 años. Se evidencia una mayor demanda del la género femenino en la profesión odontológica.
Los riesgos Infección, Rayos X, Posiciones Inadecuadas y Estrés fueron señalados como “Conocidos” por el 100% de los estudiantes. El riesgo Ruido fue “Conocido” por el 96,6%
Los riesgos Fenol y Vibración fueron señalados como “Desconocido” por el 67% y 39 % de los estudiantes respectivamente.
El 100% de los estudiantes encuestados, refiere que “Siempre” utiliza mono/bata, gorro y esteriliza el instrumental. El 98,85% usa “Siempre” guantes y zapato cerrado.
En general el trabajo sentado es utilizado “Siempre” por el 83,91% de los estudiantes. La desinfección del eyector es realizada “Siempre” por el 80,45%, la de la bandeja y la jeringa triple, así como el uso de lentes protectores y lentes para fotocurado es realizada “siempre” entre el 64 y 71%. El 25,28 de los estudiantes señala que “Nunca” utiliza las medidas de radio protección.
El 41,37% de los estudiantes señala que la información recibida sobre el fenol es “Deficiente”. En relación a la infección 55,17% y 50,58% a los rayos X es “Excelente”.
El 44,84% señala que es “Regular” en relación al ácido; 47,12% que es “Buena” para el mercurio
El 49,44% de los estudiantes señala que la información recibida sobre las medidas de Protección y/o Prevención ante el VIH es “Excelente”; 39,08% que es “Deficiente” para el fenol, 36,79% para el xilol y 32,19% para la carga mental. El 42,53% que es “Regular” para el ruido y para la carga/esfuerzo físico; 41,38% que es “Buena” para el mercurio y 40,23% para la luz visible.
El 61,90% de los estudiantes de quinto año señala que la información recibida en relación a las medidas de Bioseguridad es “Buena”, 27,27 de los de cuarto señala que es “Regular”.
En general la población estudiada califica la información así: 16,09% “Excelente”, 57,48% “Buena”, 22,98% “Regular y 3,45% “Deficiente”.
De manera general el 83,90% de los estudiantes refiere haber recibido la vacuna contra la Hepatitis B, el 47,12% la de la Meningitis y 50,57% la reacción tuberculina.
El 59,09% de los estudiantes de cuarto año considera “Regular”, la aplicación de las medidas de protección y/o prevención ante los riesgos ocupacionales, en la sala clínica, 56,52% de los de tercer año y 42,86% de los de quinto que es “Buena”.
De manera general el 42,53% de la población estudiada considera que la aplicación de las medidas es “Regular”, 39,08% “Buena”, 14,95% “Deficiente” y 2,29% “Excelente”.
De los 87 estudiantes que conforman la población estudiada solo 57 de ellos (65,51%) emitió su opinión en relación a los tópicos señalados en el cuestionario. Del total de opiniones (85) se obtuvo: 28,23% señaló que se deben hacer cumplir las normas a estudiantes y docentes, además de evaluar al estudiante.
El 22,35% expresó la necesidad de crear una asignatura en el currículo y reevaluar las cátedras en relación a los contenidos; 20% que se debe mejorar la información teórica y realizar campañas de divulgación; 11,76% manifestó la necesidad de implementar el uso de las medidas de radio protección en la sala; 7,06% que se deben mejorar las condiciones tanto de higiene como ambientales en la sala.
Mejorar el Servicio de Esterilización y verificar la esterilización del instrumental a los estudiantes, así como implementar el correcto manejo de los desechos fue señalado cada uno por 3,53% de los estudiantes.
Realizar campañas de vacunación, velar por el adecuado uso del vestuario en lugar y espacio, y crear una conciencia y ética en los estudiantes fue manifestado por 1,18% cada uno.
Al solicitar a los estudiantes señalar los riesgos ocupacionales por ellos conocidos, implícitos en la práctica odontológica, el 100%, señaló la Infección, el riesgo Vibración fue señalado como “desconocido” por 39,09% al correlacionar esta variable con la calidad de la información recibida sobre dichos riesgos, 55,17% indicó “Excelente”, para la infección, y 31,03% “Deficiente” para la vibración.
Esto puede ser explicado por la caracterización generalizada de la odontología como profesión de “alto riesgo biológico”, Otero y Otero17, señalan que la Odontología es de alto riesgo por las características de la actividad médica y la asociación respecto a la salud de los profesionales y pacientes, unido al ambiente y condiciones en la que se realiza la práctica odontológica, esta situación puede ser explicada por la inclusión del tema “Bioseguridad” en la asignatura Microbiología, en relación a la esterilización y desinfección, en contraposición a la inexistencia de contenidos referidos a la vibración en otras asignaturas que a nivel del ejercicio clínico, involucran este riesgo.
El riesgo mercurio fue mencionado por el 12,26% de los estudiantes, al compararlo con la calidad de la información recibida el 28,73% la calificó como “Excelente”, sin embargo los resultados obtenidos por León en el año 20051, evidenciaron la no existencia de contenido teórico referente a dicho riesgo en el Plan de Estudios, lo cual puede ser correlacionado con el origen del conocimiento acerca de la Salud Ocupacional “Otra Fuente” señalado por el 52,88% de los estudiantes, lo cual incluye asistencia a cursos, congresos, bibliografía, Internet, entre otros.
Esto puede ser indicativo de la necesidad sentida por el estudiante, de acceder a la información no suministrada por la Facultad en relación con la Salud Ocupacional, a través de otras vías, en relación a ello Betancourt18, manifiesta que es imprescindible informar, difundir y elevar el nivel de conciencia de los efectos a la salud, producto de los riesgos ocupacionales, a través de la educación la cual debe incorporar contenidos y metodologías que permitan controlar estos aspectos en el trabajador.
Al respecto Almirall19, señala que la capacitación y conocimiento general que el sujeto tenga sobre su trabajo influye en las consecuencias que éste produce, por su parte Berlinger20,afirma que el riesgo es inversamente proporcional al conocimiento, es decir, a medida que un trabajador conoce cuales pueden ser las consecuencias de manipular sustancias o ambientes nocivos; su probabilidad de sufrir sus efectos adversos disminuye.
El ruido es reconocido por el 96,55% de los estudiantes como riesgo ocupacional en la práctica odontológica, este alto porcentaje coincide con el reportado por Andrade et al21. En relación a la información recibida sobre medidas de protección o prevención ante el ruido, el 42,53%% de los estudiantes la calificó como “Regular” y 24,14% como “Deficiente”, este porcentaje es menor que el reportado en la señalada investigación, esta diferencia puede ser debida a la población por ellos estudiada, que además de los estudiantes incluyó al personal de asistente dental.
Los estudiantes en relación a los riesgos: ácidos, fenol, xilol, carga mental, y vibración, refieren en porcentajes que varían entre 26,43% y 39,08%, que la información recibida sobre las prevención y/o protección ante estos riesgos es “Deficiente”, esto evidencia la ausencia de contenidos en relación a dichos riesgos 1.
Está situación además coincide con lo reportado por Rincón 22, en su investigación donde encontró que un alto porcentaje de los estudiantes de Bioanálisis desconoce los aspectos inherentes a la Salud Ocupacional: riesgos, efectos y medidas de control.
Al mismo tiempo expresa la clara necesidad de suministrar al estudiante toda la información referente a los Riesgos Ocupacionales, implícitos en la Práctica Odontológica.
En relación al uso de gorro y mono/bata el 100% señaló que “Siempre” los usa, calzado cerrado y guantes el 98,85%, valores ligeramente superiores a los reportados por Estrada 5, en el año 2.007, lo cual ratifica lo expresado por Troconís 23,24, que el odontólogo debe usar calzado cerrado, corte alto, así mismo el uso de guantes es obligatorio en todo procedimiento odontológico, debido a que brinda protección tanto al profesional como al paciente.
En referencia al lavado de manos antes de la colocación de los guantes para la atención del paciente, el 91,30% de los estudiantes de tercer año y 45,45% de los de cuarto “Siempre” lo realizan, en tanto el lavado de las manos luego de retirarse los guantes, al finalizar la atención del paciente “Siempre” lo realiza el 91,30% (tercer año) y 77,28% (cuarto año), estos resultados no coinciden con los reportados por Estrada5, quien refiere 41% y 71% para el prelavado y 36% y 56% para el post lavado de los estudiantes de tercero y cuarto año respectivamente.
De igual modo los valores se encuentran por encima de los reportados por Zelaya et al25, en su investigación, esto puede indicar un nivel de cumplimiento de las normas de protección, en referencia a lo expresado por Malagón y Hernández26, que en toda institución de salud deben existir normas de bioseguridad que garanticen el cumplimiento de las normas de protección, el seguimiento y la educación permanente en todo el personal. Así también Del Valle27, señala que las normas de bioseguridad proporcionan al odontólogo las herramientas necesarias para evitar la contaminación de enfermedades infectocontagiosas.
En este contexto los resultados de la presente investigación hacen presumir que existe un criterio más o menos claro del estudiante sobre la utilización de las medidas de Bioseguridad, así como del Equipo de Protección Personal, por la caracterización generalizada de la odontología como profesión de “alto riesgo biológico”, tal como lo señalan Omaña y Piña28, que enfermedades como Hepatitis A, Hepatitis B, Hepatitis NANB, Tuberculosis Pulmonar, SIDA, infecciones locales o general, constituyen una constante amenaza al trabajador del área de la salud, riesgo que puede ser reducido al mínimo según la habilidad técnica y el uso de sistemas de protección.
Sin embargo este escenario se encuentra en clara contraposición con el presentado por los estudiantes en relación al uso de las medidas de radio protección donde el 25,28% señaló que “Nunca” las utiliza, circunstancia que evidencia desconocimiento de las medidas de Seguridad Ocupacional, definida por Omaña29, como las “medidas que han de reducir el riesgo de lesiones y/o enfermedades causadas por factores asociados al desempeño de una labor específica, distintas a las causadas por organismos biológicos, bien sean físicos, químicos, disergonómicos, etc.”, esta realidad ratifica lo señalado porGoldman et al30,en su investigación donde concluyen señalando que la práctica odontológica no está categorizada como de alto riesgo ocupacional desde el punto de vista de grado de exposición a los agentes físicos y químicos, en relación a la magnitud de amenaza a la vida, sin embargo el tipo y grado de exposición encontrada está relacionada con la morbilidad después de largos períodos de exposición.
La información recibida por los estudiantes acerca de las medidas de Bioseguridad es calificada por 57,48% “Buena”, 22,98% “Regular”, 16,09% “Excelente”, 3,45%% “Deficiente”, estos resultados no coinciden con lo reportado por ellos mismos al señalar que la información recibida sobre medidas de protección o prevención ante: VIH 49,44% “Excelente”, Hepatitis B 37,94% “Excelente”, Tuberculosis 41,37% “Excelente”.
Esta discrepancia pudiera explicarse por el desconocimiento estudiantil de la sinonimia existente entre los términos Bioseguridad y Medidas de Protección o Prevención ante Riesgos Biológicos, situación que coincide con lo reportado por Zarate et al14,que indican que los términos Higiene, Prevención y Normas IRAM, se utilizan como sinónimos de Bioseguridad, lo cual puede ser consecuencia de la ausencia de contenidos teóricos en las diferentes asignaturas del plan de estudios, relacionados con la Salud Ocupacional, situación que evidencia la necesidad de información en esta área, por parte del estudiante, lo cual es ratificado al dar su opinión en relación a los tópicos del cuestionario, el 22,35% señala “crear una asignatura en el currículo y reevaluar las cátedras”, y el 20% “mejorar la información teórica y realizar campañas de divulgación”.
Al comparar los resultados obtenidos de la evaluación estudiantil a la aplicación de medidas de prevención y/o protección ante los riesgos ocupacionales en la sala clínica se encontró que 42,86% de los de quinto año, 13,64% de los de cuarto año y 56,52% de los de tercero expresaron que es “Buena”, esto puede explicarse porque a nivel de tercer año es cuando el estudiante se inicia en las actividades clínicas, lo cual hace su evaluación menos crítica, el estudiante de cuarto año por la experiencia y la dinámica del ejercicio clínico, es más crítico al momento de evaluar, y por último el estudiante de quinto año al regresar de sus pasantías, donde por lo general la práctica odontológica no se realiza en mejores condiciones que en la Facultad, hace que la evaluación del estudiante en este nivel, este influenciada por la comparación entre lo realizado en “Extramuros” y lo realizado en “Intramuros” (Facultad).
Esto hace presumir que el conocimiento es suministrado en forma tal que no permite su utilización en términos de “doctrina de comportamiento permanente”, tal como lo señala Papone31.
Al contrastar la variable frecuencia de utilización de los elementos de protección o prevención con la variable inmunizaciones recibidas, se observó que 100% de los estudiantes utiliza “Siempre” elementos de protección personal tales como mono/bata, y gorro, el 98,85% guantes y calzado cerrado, 95,40% tapa boca; sin embargo el 83,90% señala estar inmunizado contra la hepatitis B. Esta diferencia entre ambas medidas de prevención o protección puede ser debida a la exigencia a nivel de la Sala Clínica del uso de los elementos de protección personal, a diferencia con las inmunizaciones, que no son exigidas, lo cual constituye una inobservancia a la recomendación de la Asociación Dental Americana 32 y el Centers forDisease Control 33,34, en relación a la vacunación contra la hepatitis B del personal odontológico.
El 83,90% de los estudiantes refiere estar vacunado contra la hepatitis B, y el 35,63% que “Siempre” utiliza la pantalla protectora durante la atención del paciente, esto evidencia el grado de importancia atribuido a la vacunación contra la hepatitis B, tal como lo señalan el Centers forDisease Control (CDC) 33,34, además coincide con Ammon8, que expresa que el uso de pantalla protectora y guantes no disminuye el riesgo de hepatitis B, solo la vacuna lo hace. Así mismo Feldman35, considera al personal odontológico como de “alto riesgo” a la hepatitis B, lo cual se encuentra en contraposición a la “baja prevalencia” de hepatitis B, en la Facultad, reportada por Márquez36.
El 52,88% de los estudiantes señala Otra Fuente del Conocimiento, expresada en “Bibliografía, Cursos, Congresos, Internet”, lo cual puede ser debido a que el conocimiento suministrado por la Facultad no es suficiente, lo cual conduce a su búsqueda en otras instancias, situación que refleja el incumplimiento de la Institución de la normativa legal vigente en nuestro país, en relación a la Salud Ocupacional (LOPCYMAT37, Reglamento Parcial de la LOPCYMAT 38, Reglamento de las Condiciones de Higiene y Seguridad en el Trabajo 39), esto coincide con lo planteado por León40, en su estudio donde concluye que “la Facultad de Odontología de la Universidad Central de Venezuela incumple con la LOPCYMAT y el Reglamento de las Condiciones de Higiene y Seguridad en el Trabajo, en los aspectos inherentes a la obligación de notificar acerca de los riesgos presentes, efectos y medidas de prevención en la actividad laboral, además de los relacionados con la educación y capacitación del personal de Asistente Dental”, situación ratificada por Betancourt18, al afirmar que el principal objetivo de la educación y capacitación es ofrecer al trabajador algunos elementos para que pueda alcanzar la salud mediante la participación activa en todos los niveles.
A pesar que el estudiante no es un trabajador, en un determinado lapso de tiempo obtendrá su acreditación como profesional, esta condición de joven profesional lo hace más vulnerable según lo planteado por González7, en su estudio, al manifestar que los trabajadores jóvenes es decir iniciándose en el proceso productivo, así como el personal en proceso de formación profesional (estudiantes), son los más susceptibles a contaminarse o a sufrir accidentes por impericia en la manipulación de objetos y medios de trabajo, por lo cual Salcedo41, señala que el suministrar información con respecto al uso de equipos de protección, la identificación de estresores laborales y la divulgación por parte de las Universidades de métodos seguros de trabajo contribuye a mejorar la calidad de vida del trabajador. Al respecto Singh 42 en su estudio en estudiantes de odontología concluye que el uso de los elementos de protección personal no se realiza con la rigurosidad que requiere el acto clínico, quedando así expuestos a infecciones cruzadas y accidentes laborales. Así también, Montero 10, reportó una reducción de los accidentes de trabajo mediante el cambio de conducta de los trabajadores hacia la seguridad, además señala que el grado de conocimiento sobre los riesgos y la forma de evitarlos, el uso de métodos activos de aprendizaje, favorece una reacción positiva y se constituye en una de las herramientas educativas más efectivas para lograr disminuir significativamente los accidentes de trabajo.
De los 87 estudiantes que conforman la población estudiada, sólo 57 de ellos es decir el 65,51%, emitió alguna opinión en relación a los tópicos del Cuestionario, de estas opiniones se puede señalar que un alto porcentaje está orientado a “mejorar, implementar, establecer”, los aspectos relacionados con la Salud Ocupacional (riesgos, efectos, control), esto lleva a presumir que existen deficiencias y escaso contenido teórico de estos aspectos, en los programas de las diferentes asignaturas que conforman el Plan de Estudios1, situación que coincide con lo expresado por Ferreira, Barroso y Domínguez43, en relación al crecimiento en la actualidad de cursos en Bioseguridad, así mismo coincide con Hernández, Marcalaya, Santiani y Pretell en su planteamiento de la necesidad de reorientar algunos elementos de los planes de estudio que favorezcan el desarrollo de competencias para satisfacer y dar respuesta a las necesidades de la sociedad, para lo cual se debe incluir la Salud Ocupacional en los planes de estudio de pregrado como tema integrado y transversal en los cursos obligatorios44.
El 50,58% de los estudiantes calificó como “Excelente” la información recibida sobre el riesgo Rayos X, y el 42,53% como “Excelente” la información recibida sobre medidas de protección ante las radiaciones ionizantes. La asignatura Radiología, incluye en su contenido aspectos relacionados con la Salud Ocupacional de manera congruente con los riesgos ocupacionales, sus efectos y medidas de protección, sin embargo cuando el 25,28% de los estudiantes señaló que “Nunca” utiliza las medidas de radio protección, lleva a inducir que no existe la suficiente claridad en el estudiante, de tal manera de asumir el conocimiento en función a conductas o competencias.
En este contexto otra posible explicación puede estar relacionada al hecho que del 65,51% de los estudiantes que emitió opinión en relación a los tópicos del cuestionario, el 11,76% manifestó la necesidad de implementar las medidas de radio protección en la Sala Clínica, situación que evidencia la ausencia de las mismas, lo cual lleva a señalar que el estudiante al requerir estas medidas es porque las conoce, pero no hace uso de ellas porque no son suministradas o facilitadas por la Facultad.
Del 65,51% de los estudiantes que emitió opinión en relación a los tópicos del cuestionario, el 28,23% señaló la necesidad de hacer cumplir las normas de prevención y/o protección ante los riesgos, no solamente al sector estudiantil sino también al sector profesoral, situación que evidencia que a juicio del estudiante, el docente no siempre es el modelo a seguir, lo cual coincide con lo reportado por Gigliali9 ,en su investigación donde reporta que el 77% de los estudiantes no asume al docente como modelo ergonómico, igualmente concuerda con lo señalado por Rosas 45, en referencia a la inobservancia generalizada de las normas de Bioseguridad por parte del personal docente de la Facultad, unido además a una actitud poco formativa en relación a los estudiantes en los aspectos inherentes a la adopción de posturas adecuadas, utilización de equipos de protección personal y la aplicación de normas de Bioseguridad, durante la práctica odontológica.
La adopción de conductas por parte de los docentes, contrarias a las señaladas en la Normativa para la Prevención de Riesgos Laborales en la Práctica Odontológica de la Facultad, (4) genera confusión y desconcierto en los estudiantes, estas conductas del docente pueden ser derivadas del desconocimiento de los principios básicos que sustentan la Salud Ocupacional, lo que a su vez puede ser resultado de la poca valoración que el profesor concede al ente rector de la Salud Ocupacional en la Facultad, es decir al Centro de Bioseguridad, o a la ausencia de campañas promocionales y de divulgación por parte del Centro, tal como es referido por el 20% de los estudiantes, que opinaron sobre la necesidad de mejorar la información teórica y realizar campañas de divulgación.
Al respecto Zarate et al14,expresan que la enseñanza de la Bioseguridad debe ser considerada como una acción educativa interdisciplinaria tendiente a la perspectiva de la salud del hombre y su ambiente, como un proceso de formación de competencias destinadas a lograr un cambio conductual y actitudinal y como un proceso de construcción de conocimiento, en un contexto que requiere la participación activa de toda la comunidad educativa. Así mismo Betancourt coincide al señalar la necesidad de prevenir los problemas de Salud Ocupacional46.